sábado, 27 de mayo de 2017

Marrakech





Hay mil entradas sobre Marrakech y sobre las cosas que pueden verse allí, así que he pensado que mejor os voy a dejar más imágenes que texto, no sin antes recomendar lo que creo que nadie debe perderse al visitar esta ciudad tan viva.

A nuestra llegada descubrimos que nuestra reserva era en un magnífico riad en la medina, siempre escucho maravillas de toda la gente que se aloja en uno de ellos. Dormimos estupendamente y al despertarnos, el desayuno fue espectacular (nunca os perdáis sus zumos de naranja, mmmmm).

Nos dirigimos a una ruta guiada (5 horas de duración), donde vimos la mezquita, la madrassa, el zoco y todos los puntos principales, terminando en la gran plaza Jemaa El Fna.







Por la tarde acudimos a un Hamman típico y cenamos en la plaza, momento en el que comprobamos cómo cambia por la noche.

El segundo día, seguimos callejeando, llegamos a Jardín Majorelle, y aprovechamos la tarde para contemplar la maravillosa puesta de sol, comprar dulces típicos y darnos otro masaje.





El tercer día decidimos visitas las cataratas de Ouzoud, las más grandes del norte de África, donde montamos en una pequeña barquita para acercarnos a la caída del agua y jugamos un ratito con unos monos muy simpáticos. Esa tarde volvimos con tanto cansancio que no pudimos hacer mucho más que ir de compras por los zocos vernos al riad y descansar para tomar el vuelo de vuelta al día siguiente. 






Nunca hubieses imaginado que Marruecos tiene tanto por ofrecernos y que pienso volver!!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario